EL CENTRO

Una tradición espiritual que nace en familia

Generaciones de mujeres dedicadas a la sanación, hoy guiadas por Inés en Richmond, CA.

NUESTRA HISTORIA

Flor Maya está guiado por Inés

Quien ha crecido dentro del mundo espiritual desde niña. Proviene de una familia dedicada a la sanación energética y las limpias tradicionales en México. Sus abuelos y su madre han mantenido viva esta práctica por generaciones.

Somos una generación de mujeres ancestrales que a través de las semillas de la sanación, damos a las nuevas generaciones y compartimos el conocimiento al querido de nuestros antepasados

Con más de una década de experiencia profesional y una vida entera de aprendizaje, Inés entiende la espiritualidad como un camino de conciencia personal, no como una solución mágica.

Su madre fundó originalmente la tienda, y cuando ella se mudó a Napa, Inés continuó el legado, manteniendo el espacio como un centro de guía honesta y trabajo espiritual ético.

"La fuerza no está en mí. Está en cada persona, en su fe y en su conexión con Dios. Yo solo acompaño y guío."

— Inés, guía espiritual de Flor Maya

Nuestra Misión:

Acompañar procesos emocionales y espirituales con honestidad, respeto y claridad, guiando a cada persona a descubrir su fuerza interior y tomar decisiones más conscientes.

Nuestra Visión:

Seguir funcionando como un espacio espiritual auténtico, guiado por la fe, la experiencia y las energías que se manifiestan día a día, sin forzar un camino, permitiendo que el crecimiento llegue de forma natural.

- Lo que nos guía cada día-

Nuestros Valores:

Compromiso:

Cada proceso se atiende con presencia y responsabilidad.

Integridad:

Se habla claro, aunque no siempre sea lo que el cliente espera escuchar.

Honestidad:

No se vende desde el miedo ni la urgencia.

Respeto:

Por las creencias, procesos y tiempos de cada persona.

Valentía:

Decir la verdad espiritual también es un acto de amor.

Eficiencia:

Claridad en productos, servicios y recomendaciones.

Cada proceso comienza con una conversación honesta.